(...) Secretos y mentiras surcan las páginas de la última entrega de Alicia Huerta, que en sus tres novelas aparecidas hasta ahora, además de proporcionarnos entretenimiento, nos lleva sagazmente a reflexionar, entre otras cuestiones, sobre lo que esconde la más aparentemente inocua cotidianidad, sobre el torbellino de sentimientos, no pocas veces encontrados, que agitan al ser humano, sobre el azar, el dolor y situaciones difíciles y la fuerza para superarlas. La obra, ambientada desde la década de los sesenta hasta hoy, no se restringe solo a esa denuncia, sino que aborda otros hechos -como las actividades de espionaje del SECED, creado por Carrero Blanco-, y da vida a una galería de personajes creíbles, empezando por su protagonista, Silvia Salgado, que toma directamente la palabra como voz narradora en la primera parte del libro, de las dos en que está dividido. El secuestro fortuito de Silvia, junto a su vecina Beatriz, en su propia casa provoca que su trayectoria se encamine hacia lo inesperado y convierta a Silvia en una superviviente que tendrá que enfrentarse a distintos avatares. En Los nombres que jamás serán pronunciados, la escritora y pintora madrileña confirma su pericia narrativa y su habilidad para poner en pie y desarrollar una trama que absorbe al lector desde el principio al fin. Y hacerlo mediante un estilo directo y sencillo, que no necesita superfluas florituras para resultar eficaz, accesible y atractivo para los lectores. Antes de dedicarse a escribir, Alicia Huerta ejercicio la abogacía, profesión que abandonó para dar un nuevo sesgo profesional a su vida. Ha sido una suerte para la literatura que tomase esa decisión.
(Por Carmen R. Santos. Los Lunes de El Imparcial) Alicia Huerta publica 'Los nombres que jamás serán pronunciados', un thriller trepidante lleno de intrigas y escalofriantes secretos de familia. Por Esther Alvarado (El Mundo)
Los nombres que jamás serán pronunciados es la tercera novela de la escritora madrileña Alicia Huerta, una historia ambientada en la España de los años sesenta que relata la venta de niños robados. Para conseguirlo, para transmitir la angustia de quienes atravesaron una época, Huerta cuenta la vida de Silvia Salgado, una mujer que tendrá que reponerse de las adversas circunstancias que le toca vivir. Fue secuestrada de niña. Nunca se detuvo a los culpables, porque ella jamás los delató. Desde entonces, Silvia se vio obligada a convivir con un secreto que la consume, hasta que decide dar un paso al frente y recuperar a su hija. (Por Karina Sainz Borgo. Vozpopuli)
Los niños robados, Luis Carrero Blanco, de cuyo atentado se cumplen 40 años el próximo día 20, y los servicios secretos dirigidos por el almirante, SECED, son los ingredientes básicos de la tercera novela de la periodista y abogada Alicia Huerta, un relato negro que evidencia "la injusticia del amor" (eldiario.es)
Los hechos se desarrollan en torno al franquismo, pero el giro de tuerca que vuelve loco a todo el mundo sucede el 20 de Diciembre del año 1973, el día en que asesinaron a Carrero Blanco. Las vivencias de Silvia desde que es secuestrada en contra de su voluntad en casa de sus padres por estar en el sitio y momento equivocados, hasta que responde al nombre de Ana, va un mundo. Y después, cuando decide qué hacer con su vida y en qué situación está con Andrés, tendrás los ojos tan cerca del libro que no habrá espacio para poder pasar de página. Es increíble lo que puede dar de sí una historia, lo que pueden madurar los personajes, ya sea para mejor o para peor, pero el caso es que nunca dejan de sorprenderte, de hacerte reír o llorar, por lo que cuando quieres darte cuenta, no puedes separarte del libro, no hasta que hayas leído el último capítulo (Revista Fantasymundo)