Una lucha incesante contra el dolor, los recuerdos, las divinidades y toda una cadena de obstáculos que se le interponen a Verónica en su intento de regresar con vida a la tierra a su amado Manuel. Es una entrega total en defensa del auténtico amor, en una mente que se asienta, sueña, divaga...Obsesión que se convierte en el hilo conductor de esta dinámica narración de Aída Trujillo. Espacios reales e imaginarios, terrenales y del más allá, donde se yergue la pasión de una solitaria mujer. Y luego, un final de esos que dejan un dulce-amargo de lo que suponemos que debe ser y no es, o de lo que es y creemos que no debe ser.